Érase una vez… ShowLeap (2/4)

En capítulos anteriores… ¿Que aún no has visto el primer capítulo de «Érase una vez… ShowLeap»? ¡LÉELO!

La del jueves 2 de abril fue una noche excitante (todo lo excitante que puede ser una noche para unos frikis de la programación) en la que nuestros aguerridos protagonistas no pararon de investigar la API del dispositivo. Rubén llegó desde Alicante para reunirse con Zuzanna y Jordi (compañeros de piso en Gandía) en la que meses después se convertiría en la central de operaciones de ShowLeap. Los tres juntos, por fin, lograron darle forma a la idea; y a la mañana siguiente, muy temprano, se dirigieron a Valencia —sede del concurso— con sus únicas armas: pizarra, rotuladores y el dispositivo Leap Motion. ¡Tan emocionados estaban que ni siquiera se percataron de que no tenían ni dónde dormir!

ShowLeapHackForGood
Jordi, Zuzanna, Nela y Rubén en el HackForGood VLC

Una vez llegados al lugar —la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la UPV—, Zuzanna, Jordi y Rubén recogieron sus respectivas acreditaciones y almorzaron mientras intentaban bajar las pulsaciones (¡gracias a los organizadores por los muffins y el café!). En esas que se les acercó una profesora de Matemáticas ecuatoriana que se encontraba haciendo el doctorado en la Universitat Politècnica de València, «interesada en nuevas tecnologías». Aunque Nela —que así se llamaba— no se iba a presentar al concurso, la conversación empezó a fluir entre los cuatro y pronto le propusieron unirse a esta descabellada idea. Hasta ese momento eran tres desarrolladores formados en las mazmorras del Grado en Telecomunicaciones y seguro que les vendría bien otro punto de vista; una persona capaz de investigar sobre la situación de las personas sordas en España, las soluciones tecnológicas existentes y cómo encarar la presentación para el HackForGood.

El viernes 3 de abril, día de la inauguración del concurso, cada equipo debía explicar qué quería conseguir en el hackatón. Cuando llegó el turno de ShowLeap (¿ya sabéis de dónde viene el nombre?), Zuzanna explicó la idea a los asistentes… y pareció que gustaba. ¡Incluso hubo quién presto atención a nuestro imberbe proyecto! Así pues, tras llenar de nuevo los estómagos, los cuatro se pusieron manos a la obra. Después de una tarde entera aprendiendo a programar el dispositivo nos dieron las 21 h (como al gran Sabina) y el recinto del HackForGood tenía que cerrar.

Nuestros protagonistas tuvieron que volver a la realidad. ¿Dónde dormían? Nela se erigió en salvadora del grupo: acogería a los tres valientes estudiantes en su casa. Aunque dormir, no durmieron mucho: tras descansar solo tres horas, su jornada empezó el sábado a las 4 AM (sí, AM). El equipo decidió implementar unos cuantos gestos para impresionar al jurado. Las horas pasaron demasiado rápido y pronto llegó la hora fatídica del pitch. No había quedado tiempo para practicar la exposición y, como Murphy no andaba muy lejos, ShowLeap iba a ser el primer proyecto en presentarse. He aquí  el resultado:

Pasado el miedo escénico, todo estaba en manos del jurado. Pocos minutos después el agotamiento de estos cuatro emprendedores desaparecería al escuchar el nombre de su proyecto junto a la palabra «ganadores». ShowLeap se llevó el primer premio del HackForGood Valencia y, tres días después, el HackForGood Global (el premio a nivel nacional)… pero no sería el único: el proyecto acabó acaparando un total de siete premios: dos a nivel local (Valencia ) y cinco a nivel nacional.

Punto y aparte. ¡A partir de este momento empieza la locura!

¿Quieres saber cómo continúa la historia? El próximo lunes 27 de octubre, tercer capítulo de «Érase una vez… ShowLeap».

Una respuesta a “Érase una vez… ShowLeap (2/4)”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *