Érase una vez… ShowLeap (1/4)

OnceUponaTimeÉrase una vez, allá por marzo de 2014, tres inquietos estudiantes de Telecomunicación que llevaban meses buceando en su inspiración para encontrar aquello a lo que muchos llaman «una idea feliz»: algo nuevo y motivador.

Zuzanna, Jordi y Rubén habían sido compañeros de clase y les apasionaba el mundo en el que habían decidido meterse, por lo que cuando vieron el anuncio del concurso HackForGood no dudaron en presentarse. El hackatón (así se conocen los encuentros de programadores para desarrollar software de manera colaborativa) estaba centrado en la innovación social y consistía en desarrollar una idea que ayudase a resolver problemas sociales. «Todo lo que contribuya a crear un mundo mejor», decían en su web. Llegados a este punto podríamos seguir la historia con dignidad y épica, alabando la claridad y la firmeza de sus ideas y de su proyecto… podríamos, pero vamos a intentar mentir lo menos posible en este apasionante relato. La verdad es que, a pocos días de la celebración del concurso, nuestros protagonistas estaban algo perdidos.

Como la distancia no permitía otra vía, se reunieron por videoconferencia para intentar arrojar algo de luz a esta nueva aventura a la que se enfrentaban. Ya estaban inscritos en el concurso, pero ¿qué podían presentar? La tormenta de ideas fue de tal magnitud que, aún hoy, la AEMET nos solicita documentación sobre aquella gloriosa noche. Resulta que el verano anterior Jordi había comprado un dispositivo llamado Leap Motion, capaz de detectar gestos mediante un conjunto de sensores —y este aparato se convertirá, junto con el lenguaje de programación Python, en la piedra angular del proyecto. El caso es que, con esto sobre la mesa, nuestros tres azarosos aventureros empezaron a devanarse los sesos… hasta que, en algún momento de ese extraño fenómeno meteorológico mental,  a Rubén se le ocurrió una idea. LA IDEA.

«¿Y por qué no hacemos un traductor de Lengua de Signos Española a castellano oral?»

leapmotionShowLeap2
Nuestro amado Leap Motion © ShowLeap

Touché. Esa misma noche empezaron a devorar toda la información posible para ver si ya existía algo parecido. ¡Nada! En el mercado había muchos traductores de castellano escrito a LSE, pero ninguno realizaba el proceso inverso. Incluso en la propia web del HackForGood encontraron una idea similar: una tal Rebeca Díez proponía el uso de la cámara de móviles y tablets para traducir la lengua de signos; pero esto no hizo más que reafirmar a nuestros jóvenes investigadores en la idea de que sólo con un dispositivo de vídeo no era posible llevar a cabo el objetivo que se habían planteado, puesto que necesitaban recoger los datos en tres dimensiones. Aún así contactaron con Rebeca, quien les dio mucho ánimo para hacer realidad su maravillosa idea.

La «idea feliz» se enfrentaba al primero de los retos: los tres amigos tenían que descubrir cómo programar y usar el dispositivo Leap Motion para que interpretase gestos y los transformase en palabras escritas. «Si tenemos este dispositivo, podemos programarlo para que sepa interpretar los signos», se repetían hasta el martirio.

¿Quieres saber cómo continúa la historia? El próximo lunes 20 de octubre, el segundo capítulo de «Érase una vez… ShowLeap».

Una respuesta a “Érase una vez… ShowLeap (1/4)”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *