¿Cómo instalar Leap Motion?

El sensor de movimiento Leap Motion nos permite interactuar con nuestro ordenador de una manera diferente a la que solemos hacerlo. Podemos adquirirlo fácilmente desde su página web por un módico precio —89’99 $, bastante más económico que sus competidores.

El dispositivo capta los movimientos realizados por el usuario y los convierte en acciones. Veamos un ejemplo de lo que puede hacer:

¿Os hacéis una idea de todo lo que podemos hacer con él? Empecemos por lo más básico: ¡te ayudamos a instalarlo!

Instalando el dispositivo…

Lo primero que debemos hacer es entrar en la página web de Leap Motion. Si vamos a www.leapmotion.com/setup nos aparecerá lo siguiente:

Cómo instalar Leap Motion - Primeros pasos
Cómo instalar Leap Motion – Primeros pasos

Justo debajo de este “paso a paso” veremos un botón para descargar el controlador (Windows, Mac o Linux). También tenemos la opción de descargar la versión para desarrolladores, pero eso lo explicaremos en otra ocasión.

Cómo instalar Leap Motion - Descarga del controlador
Cómo instalar Leap Motion – Descarga del controlador

Cuando se haya descargado el archivo de instalación, lo abriremos (doble clic) y nos encontraremos con un asistente que nos guiará durante todo el proceso. ¡No olvidéis aceptar los términos de licencia!

Cómo instalar Leap Motion - Asistente de instalación
Cómo instalar Leap Motion – Asistente de instalación

Cuando acabe la instalación comprobaremos que todo haya salido bien. Para ello tenemos que dirigirnos a la parte inferior derecha de nuestro escritorio, donde tendremos que localizar un icono como el de la siguiente imagen:

Cómo instalar Leap Motion - Icono de Leap Motion
Cómo instalar Leap Motion – Icono de Leap Motion

Importante: si el icono no está en verde significa que el sensor no está conectado a nuestro ordenador.

Si hacemos clic derecho sobre este icono nos aparecerán varias opciones. Una de ellas es el visualizador. Si lo abrimos, veremos todo lo que está capturando el sensor de nuestro Leap Motion.

Como ya habréis visto, al instalar el controlador se crea un acceso directo en nuestro escritorio: Leap Motion App Store, con el que podremos encontrar aplicaciones para el dispositivo.

Cómo instalar Leap Motion - Tienda de aplicaciones de Leap Motion
Cómo instalar Leap Motion – Tienda de aplicaciones de Leap Motion

¡Ya podemos empezar a disfrutar de nuestro Leap Motion!

La lengua de signos española

La lengua de signos española (LSE) es una lengua viso-gestual, con sus propias características lingüísticas y gramaticales, reconocida en nuestro país desde 2007.

Propia de las personas sordas y sordociegas, la lengua de signos es una lengua natural de carácter visual, espacial, gestual y manual en cuya conformación intervienen factores históricos, culturales, lingüísticos y sociales.

Origen del término

Antiguamente, hasta más o menos entrado el siglo XIX, la lengua de signos respondía al término de lenguaje de los sordos o lenguaje de señas pero, debido a la influencia de los maestros franceses de la época, se comenzó a llamar lenguaje de signos. Aunque en el siglo XX hubo un retroceso y se volvió a cambiar el término por lenguaje mímico o gestual, actualmente —por fin— se ha acuñado esta lengua como lengua de signos.

¿Qué sabes de la comunidad sorda?

  • Imagen-009«¿La lengua de signos es mímica?»
  • ¡Qué va! La lengua de signos es una lengua precisamente porque conforma una serie de normas y reglas gramaticales que la hacen diferenciarse de cualquier otro tipo de comunicación no oral.
  • «He escuchado que la LSE se compone de las letras del abecedario. Es así, ¿verdad?»
  • No sé dónde habrás escuchado eso, pero no. La LSE tiene su propia estructura gramatical y además tiene el alfabeto dactilológico, una representación manual del abecedario en el espacio que se utiliza sobre todo para dar nombres y apellidos o para nombrar un elemento o un pensamiento muy específico.
  • «¿Pero no es una lengua pobre?»
  • Para nada. Con la lengua de signos podemos expresar exactamente lo mismo que con cualquier otra lengua oral. Es incluso más rica, ya que hay una comunicación no oral mucho más variada por la expresión corporal y labio-facial. Es una lengua cultural que evoluciona y se actualiza constantemente, como todas las demás.
  • «La Lengua de signos es universal… ¡qué sencillo! ¡Si aprendo lengua de signos puedo hablar con un sordo inglés!»
  • No, me parece que no vas a poder hablar con él hasta que no aprendas lengua de signos inglesa, porque la LS no es universal. Cada país tiene su propia lengua de signos, e incluso hay diferencias entre diferentes regiones. Hay un sistema de signos universal que no conoce mucha gente, pero es una modalidad más simple que no se usa normalmente.
  •  «Mi abuelo es sordomudo…»
  • ¿Tu abuelo no se enfada cuando le llamas sordomudo? Seguro que más de una vez le has escuchado hablar, entonces… no es mudo, ¿no? Las personas sordas pueden hablar e incluso algunos utilizan más la lengua oral que la lengua de signos. Ser sordo no implica tener dañadas las cuerdas vocales.
  • «Y si una persona sorda no te entiende, ¿te lee los labios?»
  • Eso sería genial, pero leer los labios es algo muy cansado y difícil porque no toda la gente vocaliza de la misma forma; por lo que no todas las personas sordas son capaces de hacerlo.
  • «Si le pongo un audífono a mi abuelo, ¿será capaz de oír?»
  • Bueno, depende de cómo de afectado tenga el aparato auditivo. Si tiene restos auditivos logrará escuchar algunos sonidos pero, por desgracia, muchas personas sordas no los tienen. En estos casos, el audífono no será eficaz.
  • «A mí me daría miedo conducir si no oigo…».
  • ¡Qué va! Los sordos pueden conducir como lo hacen las personas oyentes, porque cuando conducimos utilizamos principalmente el sentido de la vista.
  • «Bueno, como tienen más desarrollada la vista, sabrán leer y escribir casi mejor que nosotros».
  • Ojalá, pero aquí el problema se encuentra en que, en el momento de aprendizaje de la lecto-escritura, asociamos las formas a los fonemas. Si no podemos escucharlos, esta asociación se ve afectada, por lo que las personas sordas tienen dificultades en la comprensión lectora.

Érase una vez… ShowLeap (4/4)

En capítulos anteriores… ¿Que aún no has visto el tercer capítulo de «Érase una vez… ShowLeap»? ¡LÉELO!

En ‘Think Big’, el programa de la Fundación Telefónica, nuestros protagonistas tenían que presentar mensualmente sus avances mediante videoconferencia con un tutor. En estas reuniones se encontraban cada mes con otros cuatro proyectos, y uno de ellos les llamó la atención: una chica —la creadora del proyecto— aparecía en pantalla, signando la presentación. Nuestros Telecos se quedaron con su cara y en la próxima reunión que tuvieron junto a otros proyectos del programa ‘Think Big’ (en la Universitas Telefónica de Barcelona) conocieron a Almudena, que así se llamaba la misteriosa chica. Ella necesitaba tiempo para su propio proyecto, pero nos puso en contacto con Carmen, una amiga suya, intérprete de Lengua de Signos Española. Et voilà! ShowLeap completaba con ella su departamento lingüístico.

El proyecto estaba cada vez más definido, pero llegó el fin de curso y los exámenes finales empezaron a agobiar a nuestro equipo, que bajó el pistón. En uno de esos odiosos e interminables días de estudio, Jordi recibió un misterioso mensaje en su Facebook:

«¡Hola Jordi! Antes de nada, enhorabuena por vuestro proyecto sobre la traducción “oral” del lenguaje de signos. Soy Javi, licenciado de Matemáticas de 24 años de Madrid y estudiante del Máster de Ingeniería Matemática. Quería preguntaros si habría alguna remota posibilidad de poder colaborar con vosotros en el proyecto que estáis desarrollando, porque me parece una pasada.»

Así es, a Messi se le fichó en una servilleta, y a Javi —el matemático de ShowLeap— mediante un mensaje en Facebook con un final muy madrileño: «me parece una pasada». Dio la casualidad de que Zuzanna tenía que viajar a Madrid como representante del proyecto y se decidió a quedar con él, aunque no sabía muy bien qué iba a encontrarse. Resultó ser igual de friki que nuestros Telecos, por lo que no dudaron en acogerlo en la gran familia ShowLeap (o sí, ¡quién sabe!). El caso es que Javi era la pieza que le faltaba al puzzle: un matemático, con un punto de vista diferente, que podría aportar múltiples soluciones a problemas diversos.

Poco después ShowLeap empezó a trabajar con Miriam, una amiga de Jordi que acababa de terminar su Licenciatura Internacional en Administración y Dirección de Empresas. Miriam tuvo que abandonar el equipo al poco tiempo, pero todos pusieron de su parte para sacar adelante las tareas de gestión y administración a las que se iba enfrentando el proyecto.

equipoShowLeap

Y así es como nació y creció ShowLeap, a día de hoy una startup formada por seis jóvenes emprendedores que están trabajando para romper las barreras comunicativas de las personas sordas y lanzar al mercado el primer traductor de Lengua de Signos Española a voz, y viceversa, en tiempo real.

¿Te ha gustado la historia? ¡COMPÁRTELA!